michaelwalsh

Mi baguette no es para tocarlo

En un mundo de fantasía, soy una persona despreocupada y relajada. Pero en la vida real, mi nivel de neurosis es > 0.

Hay cosas que me vuelven loco de remate. Y una de ellas son los que deciden manosear todo el pan fresco con las manos peladas, en vez de usar pinzas, guantes o lo que sea.

Yo también culpo a todos los negocios imbéciles que ponen ese pan al alcance de la mano de la gente. En serio, déjenlo atrás del mostrador, no cuesta nada.

Todos sabemos cómo funciona esto:

  • La mano ronda por ahí como Estrella de la Muerte.
  • La mano agarra el pan.
  • La mano le da un buen apretón.
  • La mano lo rechaza y lo vuelve a meter en la canasta.

Y el pobre pan queda descartado por cualquier cagada: está muy blando, muy duro, tiene mucha harina encima. No me gustó cómo me miró.

Estos abusadores del pan vienen en todas las formas: el gallo transpirado que viene saliendo del gym o de la obra. La antigua con el pelo morado que juras que ya pasó los 200. O el saco de... con alergia/resfrío que se acaba de limpiar la nariz con el revés de la mano.

¡CÓMO le vas a meter la mano al pan fresco después de eso! Yo quiero mi pan recién horneado sin un acompañamiento de tu ADN, gracias.

Acá van las reglas básicas para comprar pan en el mismo planeta donde vivo:

  1. Si tu mano toca el pan: lo compras.
  2. Si necesitas apretar, golpear o “probar” el pan: lo compras.
  3. Si le dejas marcas visibles al pan: lo compras y te jodes con tus decisiones.

Si no, usa las pinzas como persona decente. O te vas del planeta. Las opciones están abiertas.

Toca tu propio pan en tu propio tiempo. Mi baguette no es pa' el toqueteo.