Realidad: finge hasta que sea real
¿Se te están acabando los días, Instagram?
Estamos viviendo tiempos bastante increíbles. Lo que voy a llamar simplemente “IA” hoy puede hacer más cosas que nunca, y cada vez de forma más realista: generar texto, crear fotos, editar imágenes.
Y está este caso particularmente curioso (y medio inquietante) de la rubia que en realidad es un tipo indio:
Ahora, hay gente —sobre todo las generaciones más jóvenes— que mira con cara de “¿cómo no cachan?” cuando nosotros, los más viejos, nos confundimos tratando de distinguir qué es real y qué es generado por IA en internet. Ya, puede ser.
Pero al ritmo en que está avanzando la tecnología, no falta mucho para que esas fotos y videos generados por IA sean tan realistas que simplemente no se pueda distinguir entre lo verdadero y lo falso.
Y eso nos lleva a una pregunta interesante, una que ya se han hecho filósofos y gente mucho más inteligente que yo: ¿qué es “real”?
¿Cómo defines lo real? Capaz que toda nuestra existencia sea solo una simulación de IA que lleva lo que nosotros percibimos como miles (o millones) de años.
Antes se decía: “ver para creer”.
Pero hoy… ¿sigue siendo así? ¿Podemos creer en lo que vemos?
¿Podemos confiar en lo que escuchamos?
(Por ahora quizás podemos confiar en lo que olemos, pero eso es tema para otro post).
Hoy es súper fácil —con una búsqueda rápida en Google (o ChatGPT, o lo que uses)— encontrar herramientas gratis donde te sacas una selfie y te ponen en cualquier destino turístico del mundo. Ya ni siquiera necesitas viajar a Londres, París, Madrid o Tokio: subes tu foto y listo, “estuviste ahí”.
Y obvio, después lo subes a Instagram para que todos tus amigos lo vean y se mueran de envidia por tu último “viaje”.
Un viaje que nunca hiciste. Nunca estuviste ahí. No es real.
Y quizás, solo quizás, cuando veas las fotos de viajes de tus amigos o seguidores (¡lo que sea!) en Instagram, ya no sientas envidia ni celos… porque simplemente dejaste de creer que esos viajes son reales.
De hecho, esa persona que juras conocer del colegio, a la que sigues… puede que ni siquiera sea esa persona. Puede que ni siquiera sea una persona.
Al final, todo podría transformarse en una especie de vacío donde la IA habla consigo misma.
Qué pérdida de tiempo. Una pérdida de tiempo bien real. Si es que todavía significa algo “real”.