Tirando la "ventana" por la manzana

Mucha gente jura lealtad a una marca o a un bando. Yo era uno de esos; ahora solo quiero usar lo que sea entretenido de usar.
He jugado con la tecnología por mucho tiempo. Mucho, mucho tiempo. ¿Cuánto, preguntas?
Me acuerdo de usar Windows 1. :)
Eso probablemente me hace viejo. Según la datación por carbono (y mi hijo), es verdad.
Por unos 30 años más o menos (empecé joven), usé Windows. Yo estaba en el “campamento Microsoft”.
- Me acuerdo de estar feliz como cabro chico con Windows XP.
- La decepción de Vista.
- La alegría de por fin actualizar a Windows 8 (¡al menos no era Vista!).
- Windows 10
- Windows 11
- Windows quién-sabe-qué ahora.
Me acuerdo de la época de procesadores de texto antes de Microsoft Word. ¿Alguien recuerda Word Perfect? ¿Con la pantalla azul? ¡Ahhh, yo sí! (Habría escrito los juegos de palabras de arriba en esa pantalla azul).
En esos años, usar un computador era entretenido. Aprender a hacer una página web súper básica (y fea) en el bloc de notas era entretenido.
El CSS costaba un poco entenderlo, pero antes de realmente dominarlo, intuitivamente sabía que iba a ser importante.
Mac vs. Windows
Durante mi tiempo en “Windows-landia”, escuchaba a la gente repetir una y otra vez: “Los diseñadores gráficos y web usan Mac. Son mejores para eso.”
Yo no compraba ese argumento. Además, los productos de Mac, tan bonitos como son, eran… más caros.
Y a medida que la tecnología avanzó, Windows realmente acortó la distancia con los Mac para el tipo de diseño web que me gusta.
Ese Momento Mágico
El momento mágico llegó cuando, después de años trabajando con notebooks HP (el último fue un HP Pavilion Gaming PC), empecé a mirar cómo se comparaban los Mac. Pero esta vez no con la idea de “los diseñadores usan Mac”, sino más bien con la de “¿cuál conviene más comprar?”.
Esto fue justo cuando Apple comenzó la transición a sus procesadores de la serie M.
Me costó un rato entender bien cómo un procesador M1 de 8 núcleos se comparaba con uno de Intel.
“¿En serio? ¿Más núcleos, pero con mucho menos consumo de energía?!?” me pregunté.
Esto fue en 2020. Pasaban otras cosas en el mundo en ese tiempo, si mal no recuerdo.
Pero en mi pequeño mundo, di el salto de Windows a Mac, después de más de 30 años en el universo Windows.
No porque fuera mejor para mi trabajo. Ni para diseño. Ni por status. Todo eso es puro cuento. Lo hice porque simplemente me pareció la mejor decisión.
Y en el camino, usar el computador volvió a ser entretenido. La alegría de descubrir una nueva forma de hacer lo que ya sabía.
Muy entretenido. Lo que supongo me convierte en ñoño. :)
Crédito de foto: pexels.com